Psic. Maricela Torres Alejandre.

Hoy al llegar a casa después de dejar a mis hijos en la escuela, una persona totalmente desconocida para mí, me estaba esperando le pregunté -¿Quién es usted?, ¿quién lo dejó pasar?, ¿cómo es que ha entrado a mi casa? -El con una voz suave me respondió –yo soy un ángel ¿qué? –respondí incrédula, un ángel, no eso no puede ser posible,- cómo vas a ser un ángel por favor, ya dime ¿quién eres tú? –de nuevo con la misma voz suave y delicada me reafirmó –yo, yo soy un ángel -ya no seas así y dime quién te mando a que me jugaras esta broma –(ángel) en verdad te lo digo yo soy un ángel, el Señor me ha enviado; tu tiempo aquí ha terminado –incrédula y con pavor seguía ¿qué?, ¿qué? no por favor dime que no, di que no es verdad ¿eso quiere decir que estoy muerta?- (ángel) si así es, como te dije antes yo soy un ángel y el Señor me ha enviado por ti, tu tiempo aquí ha terminado –no (suplicando y con lágrimas en mis ojos) por favor no me lleves, yo no puedo estar muerta!.

¡No m u e r t a! NO, mis hijos están en la escuela no puedo irme y dejarlos (ángel)- ¡lo siento! no puedo retardar más tu partida! tu tiempo acaba! –y supliqué por f a v o r ! ¿quién les va a explicar a mis hijos? mi ausencia, no por favor no me lleves contigo (ángel) -te enviaron esos hijos de los que tanto hablas para que les demostraras tu amor, para hacer una mujer de bien, servidores de su patria, enseñarles el amor propio y al prójimo, no para que los insultaras, no para que los maltrataras, no para ponerle actividades que son de mayores como si fueran adultos, no para hacerlos sentir que no son dignos, como lo has venido haciendo todos estos años, has hecho mal tu trabajo! es hora de partir! -no por favor te suplico dame un día más!! sólo eso te pido, dame un día más de vida por f a v o r! un día para explicarles a mis hijos mi ausencia para despedirme de ellos decirles cuánto los amé y que si volviera los elegiría como hijos de nuevo! (ángel) lo siento! no hay marcha atrás; no te puedo dar un día, pero sí te puedo dar 5 minutos -dije ¿qué- qué? 5 minutos no, eso no me sirve en 5 minutos no alcanzo a llegar a la escuela (ángel) –ya sé por qué entonces no les escribes una carta!, sí una carta donde les digas todo lo importante que fueron y son para ti, que aunque nunca se los dijiste siempre los amasté, una carta que salga de acá (tocando el lado del corazón) una carta de amor; de amor puro y sincero; tomas su fotografía y la colocas encima de su cama así sabrán que al menos los últimos 5 minutos de tu vida se los dedicaste a él –así lo hice tomé papel y lápiz y rápidamente le escribí una carta mientras lo hacía, venían a mi recuerdos tantos recuerdos! el ángel me apresuró y no pude escribir mucho, una vez terminada tomó mi mano y juntos empezamos a elevarnos, sentí cómo mis pies se despegaban del piso, el ángel agrando mi herida diciendo que ya casi era el medio día y mis hijos pronto saldrían de sus escuelas; mientras iba en los aires tomada de su mano suave de nuevo vinieron a mi recuerdos; recordé cuando por primera vez le compré sus zapatitos porque ya iba a ir a la escuelita, cómo brincaba de saber que ya era niño grande, cuando le compré su primer globo! ay cómo reía a carcajadas, y cuando por primera vez llegó la hora de irse a la escuelita, cómo lloraba en las rejas de la escuela porque no se q u e r í a q u e d a r! y me daba la vuelta haciéndome la fuerte para no verle sufrir!.

Una vez llegada y estando frente al Señor me dijo –veo tristeza en tus ojos y lágrimas en tu corazón! creo que quieres lo imposible volver –dije rápidamente sí! sí Señor deseo volver con ellos. -Entonces apresúrate!! para cuando al llegar de clases te encuentren ahí, has aprendido, dales todo el amor que jamás tuvieron demuéstrales que los amas, que son importantes para ti y guíalos por el buen camino es tu misión! ahora apresúrate vete con ellos pero si fallas si lo vuelves hacer mal, te los quitaré y los traeré conmigo y nunca los volverás a ver.

PD: Ahora ve junto a tus hijos y diles cuánto los quieres te aseguro que no recuerdan cuando fue la última vez que los felicitaste por algo que hicieron bien; mas recuerdan perfectamente todos y cada uno de los regaños que han recibido de tu parte, intenta! anda inténtalo y permanecerá en sus mentes por siempre con un simple te quiero te darás cuenta el poder que ejercen tus palabras sobre él.