Valladolid, 30 de Septiembre de 1765.- La señora Juana Pavón, quien se hallaba en el noveno mes de embarazo, y su esposo José Manuel Morelos Robles se dispusieron a ir con su hijo José Nicolás, de dos años de edad, a la misa dominical de la cercana iglesia de San Agustín, a la que llegarían a pie desde su domicilio ubicado también a poca distancia de la capilla del Prendimiento, en la ciudad de Valladolid, capital de Michoacán.

“…en la Catedral cuatro días después, el cura Francisco Gutiérrez de Robles, exorcizó solemnemente, puso óleo, bautizó y le puso crisma al infante nacido el 30 de septiembre, al que le puso por nombre José María Teclo, hijo legítimo de Manuel Morelos y de Juana Pavón, españoles”.
“…en la Catedral cuatro días después, el cura Francisco Gutiérrez de Robles, exorcizó solemnemente, puso óleo, bautizó y le puso crisma al infante nacido el 30 de septiembre, al que le puso por nombre José María Teclo, hijo legítimo de Manuel Morelos y de Juana Pavón, españoles”.

        Concluido el rito religioso, al salir del templo y encaminarse hacia el oriente, la señora Juana empezó a sentir los dolores que le anunciaban el parto, por lo que precavidamente siguieron su camino a casa, y luego de pasar frente a la puerta principal del edificio que a la fecha era hospedería de frailes agustinos, tras doblar la esquina y dirigirse con rumbo al sur, la señora Juana apenas pudo avanzar y llegar a la puerta lateral de dicho albergue, donde se adentró en el pasillo y a unos cuantos pasos de la calle dio a luz a su segundo hijo.

        Sorprendida por el alumbramiento y feliz por la buena ventura, Juana Pavón, nacida en Querétaro, ya radicada en Valladolid se había casado a los 15 años de edad, el 18 de febrero de 1760, con Manuel Morelos, de 18 años y originario de Zindurio, población situada a menos de seis kilómetros de la urbe michoacana.

        La joven madre era hija de la señora Juana María Estrada, ya fallecida, y del profesor José Antonio Pérez Pavón, graduado de Bachiller en Artes en la Universidad de México, originarios ambos de Apaseo, Guanajuato, y es el caso que por su madre se le puso Juana y por su padre llevó el apellido Pavón. En tanto que el impresionado y dichoso padre Manuel, de oficio carpintero, era hijo de Jerónimo Morelos y María Luisa Robles.

        El espontáneo advenimiento del segundo hijo de Juana y José Manuel, ocurrido en el pasillo de la posada Agustina de Valladolid, casualmente se dio en el día de San Jerónimo, doctor de la Iglesia Católica del que provenía el nombre del abuelo paterno del niño, aunque no fue así como se le llamó cuando según la usanza de bautizar a las criaturas casi recién nacidas, en la Catedral cuatro días después el cura Francisco Gutiérrez de Robles exorcizó solemnemente, puso óleo, bautizó y le puso crisma al infante nacido el día 30 de septiembre, al que le puso por nombre José María Teclo, hijo legítimo de Manuel Morelos y de Juana Pavón, españoles, a la vez reiteró a los padrinos del niño, el señor Lorenzo A. Cendejas y su esposa Cecilia Sagrero, el compromiso adquirido con su ahijado.

        Así lo escribió el sacerdote en el libro de actas, al hacer constar el nacimiento y bautizo del niño que en sorpresivo alumbramiento y en buena hora vino al mundo: José María Morelos y Pavón.

[ad#728×90-g-1]